Familiares de presos políticos exigen destitución del ministro para el Servicio Penitenciario 

Familiares de presos políticos exigen destitución del ministro para el Servicio Penitenciario 

Los parientes de las personas privadas de libertad se movilizaron desde Plaza Venezuela hasta la sede del Ministerio para el Servicio Penitenciario, donde introdujeron un documento para, entre varias peticiones, solicitan que se investigue a Julio García Zerpa, titular de la cartera. Caracas. Desde Plaza Venezuela hasta El Rosal marcharon los familiares de los presos […] La entrada Familiares de presos políticos exigen destitución del ministro para el Servicio Penitenciario  aparece primero en Crónica Uno - Los hechos como son

Redacción Libertad VZLA
Por

Redacción Libertad VZLA

Equipo editorial20 may. 2026

Caracas se convirtió este miércoles en el escenario de un desgarrador clamor por justicia. Familiares de presos políticos venezolanos, con los labios sellados por cintas negras en un potente símbolo del silencio impuesto por la muerte, marcharon desde Plaza Venezuela hasta El Rosal, exigiendo la destitución inmediata del ministro para el Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa, a quien acusan de complicidad en torturas y fallecimientos bajo custodia del Estado. Una procesión cargada de dolor y dignidad, que puso en evidencia la profunda herida que lacera a cientos de hogares venezolanos.

La movilización, más que una protesta, fue un acto de memoria y denuncia. A la cabeza, un féretro de cartón, pintado de negro y adornado con los nombres de aquellos que, según sus deudos, perdieron la vida en centros de detención. Este ataúd simbólico avanzó por el bulevar de Sabana Grande, una arteria vibrante de la capital, donde transeúntes y comerciantes observaban la escena. Algunos rostros reflejaban asombro, quizás ajenos a la magnitud de las denuncias de tratos crueles e inhumanos que resuenan desde hace años. Otros, sin embargo, desde la distancia de sus comercios, con la música a todo volumen, expresaron su apoyo, un eco de solidaridad en medio de la represión.

La marcha, aunque pacífica y simbólica, no estuvo exenta de la habitual presencia policial. Funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana escoltaron a los manifestantes y, a la altura de la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en Plaza Venezuela, intentaron impedir una parada, alegando que se trataba de una "zona de seguridad". No obstante, la determinación de los familiares prevaleció. Frente a las instalaciones del Sebin, donde en octubre de 2018 fue asesinado el exconcejal Fernando Albán, se detuvieron para guardar un minuto de silencio, un gesto de luto y resistencia que resonó en el aire caraqueño.

Un Ministro Bajo la Sombra de la Acusación

La culminación de la marcha fue frente a la sede del Ministerio para el Servicio Penitenciario, en El Rosal, donde los familiares entregaron un documento formal. La demanda central y más vehemente: la destitución de Julio García Zerpa. Andreína Baduel, hermana del preso político Josnars Baduel, recluido en la cárcel de Rodeo I y vocera del Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve), no se guardó palabras al hablar de la gestión del ministro.

"En dos años de su gestión, esta ha sido manchada de sangre", sentenció Baduel, con la voz cargada de indignación. "Ha sido cómplice, incluso del Dgcim, para torturar. Desde octubre de 2024, cuando estuvimos aquí por primera vez, denunciamos que usan al Sesmas para torturar y delinquir, y el ministro no hizo nada para que eso cambiara. Por eso exigimos su destitución inmediata y una investigación independiente, para que él, con sus influencias, no tenga acceso a la misma".

Las acusaciones son escalofriantes. Baduel y otras organizaciones de derechos humanos han documentado una serie de abusos sistemáticos que se cometerían en los centros de detención bajo la tutela de este ministerio. Entre ellos se mencionan el abuso sexual, la desnudez forzada, la aplicación de descargas eléctricas en genitales, la asfixia, la violencia psicológica y el aislamiento prolongado. Estos relatos dibujan un panorama desolador de violación constante a la dignidad humana, donde la tortura no sería una excepción, sino una práctica recurrente.

La Tragedia de Víctor Hugo Quero Navas y el Dolor que Mata

El caso de Víctor Hugo Quero Navas es un testimonio desgarrador de la opacidad y el sufrimiento que envuelven a los presos políticos en Venezuela. Su madre, Carmen Teresa Navas, lo buscó incansablemente durante 16 meses. Durante todo ese tiempo, las autoridades venezolanas le negaron cualquier información sobre su paradero o su estado de salud, sumiéndola en una angustia perpetua.

Fue solo el pasado 7 de mayo, cuando el Ministerio para el Servicio Penitenciario, a través de un comunicado, confesó la terrible verdad: Víctor Hugo había muerto bajo custodia desde julio de 2025. La fecha, que parece proyectarse al futuro en el comunicado oficial, solo añade una capa más de confusión y horror a una historia ya de por sí macabra. Diez días después de recibir esta devastadora noticia, Carmen Teresa Navas, con el corazón roto por la pena y el cansancio de una búsqueda infructuosa, falleció. Su vida se apagó, consumida por el dolor de la incertidumbre y la confirmación final de la pérdida.

Sebastián Quero, nieto de Carmen Teresa y sobrino de Víctor Hugo, acompañó la movilización, aún lidiando con el impacto de la tragedia familiar. "La muerte de mi tío fue muy impactante para mí, por las condiciones macabras en las que se desarrolló todo", confesó el joven, visiblemente afectado. Su relato subraya la persistente falta de respuestas por parte de las autoridades. "Desde el día de la exhumación no hemos sabido nada", afirmó, revelando que el silencio y la opacidad continúan, incluso después de que se haya reconocido la muerte. La familia sigue sin conocer las circunstancias exactas del fallecimiento de Víctor Hugo, ni el destino final de sus restos.

Entre Anuncios de Liberación y Cifras Discrepantes

La movilización de los familiares de presos políticos cobra un significado adicional al producirse un día después de los anuncios de Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, sobre la posible liberación de "300 personas" entre el 19 y el 22 de mayo. Entre los nombres mencionados, se encuentran los tres exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana, encarcelados tras los sucesos del 11 de abril de 2002. Para ellos, el tiempo se detuvo hace 23 años.

Sin embargo, para los familiares y organizaciones de derechos humanos, esta cifra no es suficiente. El clamor fue unánime: "No son 300, que sean todos". La organización Justicia, Encuentro y Perdón, una de las más activas en la defensa de los derechos humanos en Venezuela, asegura que en el país la cifra de personas privadas de libertad por motivos políticos asciende a 654. Una diferencia abismal que pone en tela de juicio la voluntad real de reconciliación nacional.

El Foro Penal Venezolano, por su parte, ha podido confirmar 24 excarcelaciones desde el 18 de mayo hasta la mañana del miércoles. Entre los liberados bajo medidas cautelares se encuentran la adolescente Samantha Hernández, de apenas 16 años, y Merys Torres de Sequea, una mujer de la tercera edad y madre del capitán Antonio Sequea, quien permanece recluido en Rodeo I. Cada liberación es un rayo de esperanza, pero la sombra de los cientos que aún permanecen tras las rejas, muchos en condiciones inhumanas, sigue siendo una realidad ineludible.

La Lucha en Rodeo I: Sin Tregua ni Silencio

La situación en la cárcel de Rodeo I, uno de los centros penitenciarios más polémicos del país, es un reflejo de la crisis carcelaria. Desde el pasado 8 de enero, un grupo de familiares de los privados de libertad mantiene una pernocta en las adyacencias del penal. Esta vigilia, iniciada tras otro anuncio de excarcelaciones por parte del diputado Rodríguez, se ha convertido en un punto de denuncia constante.

Durante más de cuatro meses, estos familiares han incrementado sus reclamos sobre las torturas que, aseguran, se cometen dentro de Rodeo I. Su demanda es clara y urgente: exigen la presencia y supervisión de la Defensoría del Pueblo, el Ministerio Público y la Cruz Roja Internacional. Sin embargo, la opacidad persiste. Andreína Baduel denunció que, precisamente este miércoles, a tres funcionarios de la Defensoría del Pueblo se les negó la entrada al penal, una clara señal, según ella, de que el ministro García Zerpa no está dispuesto a colaborar con investigaciones transparentes.

La pernocta de estos familiares, bajo el sol y la lluvia, es un testimonio vivo de la desesperación y la inquebrantable búsqueda de verdad y justicia. Es un recordatorio constante de que, mientras el Estado venezolano no garantice los derechos humanos de quienes están bajo su custodia, y no responda por las muertes y torturas, el grito silente de la justicia seguirá resonando en las calles de Caracas. Las familias no cejarán en su empeño de que la verdad salga a la luz y los responsables rindan cuentas, marcando la pauta para un país que anhela sanar sus heridas más profundas.

Comentarios de la comunidad

Inicia sesión para comentar y sumarte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en DD.HH.

DD.HH. hace 108 d

Barinas | Provea exige a Fiscalía y Defensoría resguardar a presos que protestan

La ONG Provea pidió a la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo su «actuación inmediata» para resguardar la vida de los presos comunes que, según denuncias de la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones, tomaron Internado Judicial de Barinas (Injuba) en protesta por malos tratos de funcionarios, y donde se reportan heridos por supuestos disparos contra

Falleció quinta madre de preso político en lo que va de año
DD.HH. hace 108 d

Falleció quinta madre de preso político en lo que va de año

Otra madre de un preso político murió este año. En esta ocasión se trató de María Concepción Sánchez, madre del trabajador de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Joan Enrique Cruz Sánchez, quien falleció en horas de la mañana de este 24 de mayo. De acuerdo a versiones familiares, Sánchez sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) el pasado

DD.HH. hace 112 d

«Destruir a una familia por 23 años no tiene perdón de Dios»: el reclamo de la tía del expolicía Erasmo Bolívar

Caracas.- Tras 23 años de prisión, Erasmo Bolívar y otros dos exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana recuperaron su libertad, luego de haber sido condenados por los hechos del 11 de abril de 2002. Para María Isabel Bolívar, tía del expolicía y una de las principales voceras de su familia durante más de dos décadas,